Por Leonardo José Maya
Era mi mejor amiga, tanto, que una vez tuve una desilusión espantosa que por poco me cuesta la vida y ella corrió en mi auxilio. Me consoló, me dio consejos de amor, me enseñó trucos de olvido, alegró mis tardes, su sol iluminó mis días y desde luego me ilusioné.
La amé de verdad. [...]

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