OPINIÓN: Así será el precio de la gasolina si se aprueba la Reforma Tributaria
Mucho se ha debatido sobre el posible impacto de la Reforma Tributaria que el gobierno del presidente Santos tramita en el Congreso de la República. La mayor parte de la discusión se ha centrado en el impuesto que dejarán de pagar las empresas y que será trasladado a los trabajadores por medio del controversial IMAN. Así mismo, mucho se ha dicho sobre las nuevas tarifas del IVA y de las especulaciones en torno al gravamen de varios productos de la canasta familiar, incluyendo a algunos insumos en la producción de pollos y huevos.
Sin embargo, de los 102 artículos que posee la reforma hay uno que ha pasado desapercibido. Se trata de ajuste que se dará al impuesto a la gasolina que actualmente posee dos componentes generadores de ingresos fiscales. El primero es el IVA que, en caso de la gasolina corriente, corresponde a 5.7% del precio total, es decir, 480 pesos para un galón vendido en Bogotá. El segundo es el ‘impuesto global’ que, con una tarifa de 8.5%, le genera ingresos fiscales del orden de 698 pesos por galón. Todo esto sin hablar de que el gobierno también recibe ingresos indirectos provenientes de las utilidades de Ecopetrol, quien se queda con el 49.2% del precio que se paga en cualquier estación (4.383 pesos en la actualidad).
Sumando el IVA y el ‘impuesto global’ el gobierno durante el mes de octubre ha recibido directamente 1.178 pesos por cada galón vendido. No obstante, la Reforma Tributaria, en su artículo 99 plantea la eliminación a partir del próximo año de estos dos gravámenes y lo reemplaza por uno nuevo de la siguiente manera: “A partir del 1 de enero de 2013 sustitúyase el impuesto global a la gasolina y al ACPM consagrado en los artículos 58 y 59 de la Ley 223 de 1995, y el IVA a los combustibles consagrado en el artículo 465 del estatuto tributario y demás normas pertinentes, por el Impuesto General a la Gasolina y al ACPM”.
El nuevo Impuesto General a la Gasolina que plantea la reforma tributaria no sería un porcentaje del valor de venta del galón, sino una suma fija que permanecería constante durante todo el año y se ajustaría todos los meses de febrero por la inflación causada en el año anterior. En palabras del artículo 100, el impuesto de suma fija sería: “El impuesto general a la gasolina corriente se liquidará a razón de $1.050 por galón, el de gasolina extra a razón de $1.555 por galón y el impuesto general al ACPM se liquidará a razón de $1.050 por galón”. Y agrega un parágrafo: “El valor del impuesto general se ajustará cada primero de febrero con la inflación del año anterior“. En otras palabras, a precio de hoy, un galón de gasolina corriente disminuiría 128 pesos por galón, algo poco apreciable si se tiene en cuenta que los colombianos pagamos una de las gasolinas más caras del mundo y con una calidad lejana a los estándares internacionales.
Pero, ¿qué busca el gobierno con este cambio? La respuesta es muy sencilla: el Ministerio de Hacienda busca blindarse definitivamente a las fluctuaciones internacionales del precio del petróleo, en una perspectiva negativa en momentos que el planeta enfrenta una fuete inestabilidad por la crisis de la zona euro, la desaceleración de China, India y el lento despegue de Estados Unidos y Japón luego de la crisis financiera y los desastres naturales de 2007-2010.
Si el precio del petróleo WTI que toma como referencia la fórmula de costos de la gasolina colombiana disminuye de los 86 dólares por barril actuales a los 40 dólares presentados hace dos años, los ingresos del gobierno provenientes del impuesto general a la gasolina permanecerían constantes (a razón de 1050 pesos por galón de corriente). Esto ocasionaría que parte del precio de la gasolina fluctúe con mayor rigidez en momentos que podría beneficiar a los consumidores. El recaudo fiscal podría pasar en cuestión de meses de 14.2% del precio total a 20% o 30%. Además, en la actualidad el precio de la gasolina lo máximo que puede bajar en un mes es 1.5%, aunque una eventual disminución del precio del petróleo amerite una disminución mayor. Con este nuevo ingrediente tributario será más difícil para los transportadores y dueños de vehículos comprender el por qué si la cotización internacional de crudo eventualmente disminuye a niveles históricamente bajos, la gasolina posee virtualmente al mismo precio.
El debate de la Reforma Tributaria ha generado muchas expectativa sobre el trato que se le dará a las personas naturales y jurídicas, pero poco se ha debatido sobre el futuro del precio de la gasolina. Ojalá en medio de las discusiones se puedan esbozar los argumentos de los expertos sobre el impacto que tendrá el cambio este cambio sobre el bolsillo de los colombianos y sobre las finanzas públicas del gobierno nacional.
Twitter: @JuanMVilla
Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad exclusiva al autor y no comprometen necesariamente el punto de vista de Valledupar Noticias.
Category: Columnistas, Opinión





