OPINIÓN:Sobre la “importación” del nuevo director de Corpocesar
La semana pasada una de las noticias que más generó comentarios a nivel local fue (en vez de la elección en sí misma o la hoja de vida) el origen del nuevo director de Corpocesar. Aclaro que al señor Kaleb Villalobos no lo conozco. No obstante a quien sí conozco por haber compartido las aulas del colegio Nacional Loperena durante todo nuestro bachillerato es a su hermano Jaime.
A los amantes de las raíces genealógicas quizás les sirva saber que la familia Villalobos Brochel habitó por varios años en el barrio Sicarare –ha de ser por eso que terminaron siendo unos “absolutos desconocidos” por ser de “barrio” y no precisamente del Novalito, o siquiera del Cañaguate. Jaime no sólo estudió en el Loperena (al igual que sus hermanos mayores), sino que además fue el mejor bachiller de la promoción 85 gracias a su permanencia constante en los primeros puestos académicos durante los 6 años del bachillerato.
Este primer puesto le mereció una beca que le permitió graduarse como uno de los abogados más valiosos de la universidad Libre de Barranquilla. De hecho, gracias a sus calidades académicas y visión logró posicionarse muy bien en los inicios del movimiento Voluntad Popular de Fuad Char con el cual aspiró al Concejo de Barranquilla hace muchos años como joven promesa dentro del mismo.
De igual manera, a finales de los noventa también quiso llegar con el aval de los Char y sus empresas al Concejo de Valledupar, proceso que le fue esquivo no por no ser vallenato, sino por desconocer los intríngulis de la elección vallenata. Tengo entendido que sus hermanos seguían viviendo en ese entonces en la ciudad. El principio de siglo y mi viaje al extranjero me hicieron perderle la pista a Jaime, pero al escuchar los apellidos del nuevo director y al leer su hoja de vida, y mejor aún sus logros académicos me sentí tranquila por creer que Corpocesar quedó en unas manos muy capaces y preparadas. Pienso que esto–la meritocracia- debiera ser la gran preocupación de todos nosotros dado que la verdad es que los vallenatos “ancestrales” que la han dirigido no han sido precisamente la mejor prenda de garantía. Francamente, sí llega a perturbarme que su “padrino” sea un Name en tanto estudiaba en Barranquilla en la mejor época del patriarca de ese clan y como tal viví los estragos de sus costumbres políticas, pero insisto en que deberíamos mirar más su maestría que su padrinazgo, por lo menos por ahora.
Las opiniones expresadas en este espacio son exlusivas del columnista y no necesariamente son el punto de vista de Valledupar Noticias
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